Para contar esta historia, debo hacer un pequeño prólogo.
Mi trabajo es efectuar el ingreso al país (trámites aduaneros mediante), donaciones que reciben desde el exterior para Organizaciones Nacionales.
En la presente historia, tuve que llegarme hasta la Aduana de la localidad de Zárate (Pcia. de Buenos Aires, a unos 100 kilómetros de la Capital Federal). En esta oportunidad ingresé 3 camiones y 1 retroexcavadora para el Colegio Agrotécnico Salesiano de la localidad de Uribelarrea.
Esa mañana del 16 de marzo me encontré en la Aduana con el Padre Hugo, Director del Colegio, después de hacer TODOS los trámites que marca el código aduanero, procedimos a efectuar las salidas de los camiones.
Al comenzar a cargar los camiones en carretones, caímos en la cuenta que no se podían llevar la totalidad de la donación ese día.
Por este motivo teníamos que regresar al día siguiente para retirar los dos camiones que quedaron en depósito.
El padre Hugo es un religioso muy amable y atento.
Me invitó a pasar la noche en las Instalaciones del Colegio ya que debía regresar a Buenos Aires y a la mañana siguiente debía volver para continuar con los trámites. Por este motivo y para ahorrar tiempo y dinero, viajé con él hasta la localidad de Uribelarrea, distante a 237 km. de Zárate.
A las 20 hs. arribamos al Colegio y este se encuentra emplazado dentro de un predio de 200 ó 300 hectáreas. Un lugar muy tranquilo, con mucha paz. Será que me gusta muchísimo el campo, que aquí me encontré con la sensación de tranquilidad, de paz interior, un lugar HERMOSISIMO, un lugar para vivir y descansar la psiquis.
Después de cenar junto a los internos, al Padre Hugo y los dos choferes de los carretones nos fuímos cada uno a dormir.
Demas está decir que el silencio y la paz que me envolvió esa noche fue IMPRESIONANTE.
A las 6 de la mañana me despertaron para desayunar.
Y es apartir de aquí en donde comienza la historia del Chajá.
A las 6,30 hs. me encontraba desayunando en el comedor de los Padres Salesianos. En este lugar he degustado EL MEJOR dulce de leche del que tenga memoria y he saboreado los mejores mates que me han cebado.
Cuando comenzó a clarear (amanecer), comenzé a notar que el Padre Hugo cortaba queso y las cáscara la ponía en un plato.
Cuando la luz de la mañana dejaba ver el patio de la Escuela, el Padre Hugo abrió una ventana y comenzó a tirar las cáscara del queso en un techo contiguo a la ventana.
Me he sorprendido de ver la cantidad de CHAJÁS que comenzaron a aparecer.
Eran MUCHISIMOS, creo haber contado mas de treinta.
El Padre me comentaba, mientras seguía dando las cáscaras, que era una tradición el darle de comer a esos pájaros y que venía de anteriores Directores.
Cuando llegó el momento de irnos y al bajar hasta el patio, me pide que mire la imagen de María Auxiliadora que tenía enfrente de mí.
Noto que al lado de la imagen, se encuentra uno de los Chajás.
Aquí me dice que ese pájaro desde que nació y al comenzar a volar, lo primero que hizo fue posarse al lado de la imagen.
Pasa gran parte del día al lado de la Virgen mirándola, como cuidándola, sale exclusivamente para comer pero regresa a lado.
Esta historia me impactó por que esta involucrado un pájaro y la imagen de una Virgen.
En la foto que ilustra este texto, ven al Chajá y a la Virgen.
Si alguien quiere verlo, tan simple como acercarse hasta el COLEGIO AGROTECNICO SALESIANO de la localidad de Uribelarrea, Argentina Pcia. de Buenos Aires y verificar lo escrito.
La foto de arriba corresponde al frente de la Iglesia y por detrás de esta, se encuentra el Colegio.
Es un lugar que me gustaría que conozcan, para que disfruten y vivan la experiencia que yo he vivído.
Mil gracias a todos los que por aquí pasen y por leer lo escrito.
Me despido desde Baires-Argentina y hasta la próxima historia.
SAIGO-CAN















26.04.06 @ 23:39