En el mes de agosto dije que escribiría las historias y las anécdotas sobre el ingreso del contenedor de la familia Lindheimer. Sepan disculparme por no haberlo hecho, son muchas, son todas muy especiales son todas tan importantes..., que me cuesta darle un comienzo cronológico a la historia.
Puedo escribir, por ejemplo, del día que llegaron al Aeropuerto de Ezeiza, fue muy intenso volver a verlos, volver a reencontrarme con Claudia, con Arianna (la hija menor del matrimonio) y con IL MIO AMICCI Anthony. Y puedo seguir ahondando con la llegada de ellos y decir que el día del arribo (18 de abril), en las islas del delta argentino se/las había/n prendido fuego y un periodista de TN, Norberto Dupesso (casualidades de la vida: fuímos compañeros de trabajo en Editorial Perfil. ¿Casualidad?)era quien le estaba haciendo un reportaje a Anthony por partida doble: requería de su opinión por lo que estaba ocurriendo con los incendios, como Bombero Norteamericano, y "poquito" sobre la donación que traía en equipaje acompañado para los Bomberos Voluntarios de Chascomús. Nadie se imagina lo que fue saludar en un gran abrazo a la mano derecha de Anthony: Claudia. Realmente es muy gratificante encontrarse con personas que son tan nobles, tan humanas..., tan importantes, es muy hermoso. Con Arianna nos separa la edad, la niña tiene 8 años y como si fuese poco HABLA SOLO EN INGLÉS, y mi conocimiento del idioma es tan básico, que tan sólo atiné a decirle: Hello Arianna. Poco comunicativo con la niña, no??????
Una vez que mi amigo periodista lo liberó de la nota que estaba haciendo, me fundí en un abrazo GIGANTESCO con mi amigo Tony.
Qué se puede contar, qué puedo decir. ¿¿¿Hay persona alguna que pueda describir una sensación de este tipo??????
Yo no sé cómo hacerlo, no tengo palabras para hacerlo.
Sabrán, pués, disculparme!!!!!!, no sé cómo hacerlo.
Ese viernes 18 de abril por la mañana, comenzó una semana plena de sensaciones, de lágrimas, de sonrisas, de asados, de encuentros de familia, de compartir, de ayudar, de ser y dar, de ser útil, de unir mi familia (la política y la sanguínea), la de concocer a tres personas que no sabía de su existencia y que doy GRACIAS A DIOS y a mi amigo el habermelas presentado (ellos son Carlos, Blanky y Gaby) y (lo más importante) conocer y valorar una palabra tan simple y tan hermosa como es la palabra SOLIDARIDAD.
Una vez que pasó el simbronazo del reencuentro, nos fuímos a dejar los 8 BOLSONES GIGANTESCOS con equipo de bomberos en un depósito. De allí partimos para Lomas de Zamora.
Cuando llegamos al lugar en donde la flia. Lindheimer se quedaría a pasar la semana, conocí a los que hoy SON PARTE DE MI FAMILIA (Carlos, Blanky y Gaby).
Sabía de la existencia de personas con un corazón muy, pero MUY grande..., pero hasta ese momento no las conocía.
Ese medio día del 18 de abril, conocí a la familia Fontenla.
Sentados: Claudia, Blanky y Carlos ...Parados : Miriam y Juan
Y es aquí donde voy a hacer un punto en el relato y cambiar la historia para decir que:
Cada día que pasa, tengo la certeza de que no existen las casualidades. Esta noche, yo no debería estar sentado frente a la computadora, esta noche debería estar sentado en mi escritorio escuchando a mi profesor de Física y sin saberlo esta noche tengo la certeza que UN PADRE (acierto en decir que es un PADRE el MEJOR QUE HE CONOCIDO) cumple años.
Voy a concluir este escrito, deseándole a mi buen amigo, protector, trabajador, excelente ser humano:
Un FELIZ CUMPLEAÑOS.
Que estos 60 años sean la puerta a sus vivencias, a sus sueños y a sus mejores proyectos.
Es la mejor persona que he conocido y es un gran tipo.
FELIZ CUMPLEAÑOS, CARLOS...,con gran aprecio
De Saigo-Can y de Miriam.
"Esta noche cumple años un amigo y no quería que pase sin reconocérselo"
......En otro escrito, seguiré contando las historias del 18 de abril por la noche.
Desde Baires-Argentina
SAIGO-CAN.



